una de atenciones

“Ya tiran fuerte mis voluntades, mis ganas de llamar
A voz en grito tus malditas atenciones
Sube la fiebre de este pobre músculo impaciente
Ya me separo del envoltorio, de la inutilidad
Del peso muerto de este cuerpo descarnado
Ojos cerrados, boca abierta, cuento tres y salgo”. El Pozo- Izal